Blog sobre Prevención de Riesgos Laborales y Hábitos de Vida Saludables.
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SOLIDARIDAD EN EL ASFALTO, UN NUEVO MODELO DE CONDUCCIÓN CON SENTIDO COMÚN

Son las 7:30 am y como de costumbre me encuentro en medio de un atasco monumental en la autopista. ¿Cuándo dejaré de ir en coche y subiré a uno de esos atestados trenes, colmados de estudiantes a primera hora de la mañana, marchando con el zarandeo, de pie durante más de 40 minutos y luego dos trasbordos hasta llegar al destino? De acuerdo, ya lo entiendo, por eso voy en coche.

En medio del taponamiento circulatorio, avanzando dos metros cada diez minutos, el hastío me permite observar con detenimiento la variedad de conductores que me rodean, la mayoría extraterrestres.

El primero de ellos ya ha aparecido, es el típico conductor listillo, debe pensar que los demás respetamos el orden de la cola por ignorancia o aborregamiento, por esto él que es muy hábil y se las sabe todas, desplaza su coche al arcén y va avanzando como si del “coche invisible” se tratara. ¡Melón! Un par de coches ya le han increpado, otros tantos han intentado seguirle, imaginando que cuando lo hace uno, vale para todos. Y ya la tenemos liada. Caos y mal humor.

Luego está el conductor vacilante y “corre-prisas”, que va de un carril al otro, sin intermitente (obvio) intentando sortear coches, creyendo inútilmente que va a llegar antes que los demás. ¡Buf! Esto se va poniendo peor.
Son las 8:00 am y por fin hemos llegado a la ciudad. Si querías insinuar una sonrisa de “objetivo conseguido”, ya puedes deshacerla. Las principales arterias están saturadas, así que toca tener un poco más de paciencia.

A mi derecha ya localicé a la coqueta conductora que aprovecha los parones para maquillarse. ¡Piiiiiiiiiiiiiii! El coche de atrás le avisa que el semáforo ya se ha puesto en verde y ella todavía perfila con el linier sus ojos. Un día de estos vamos a tener un susto y acabaremos acompañándola al oftalmólogo. Todo sea eso.

Cinco minutos más tarde veo al mayor de los peligros, el conductor negligente, con un arma letal en sus manos: el móvil. Parece inofensivo, pero no os fieis, es un artilugio diabólico que distrae al volante y provoca accidentes, de aquellos que dices: “que estupidez, se podría haber evitado”. A veces no se localizan a simple vista, pero están por todas partes, autopistas, nacionales, calles estrechas, avenidas… Una vez pillé a un conductor haciéndose un selfie, evito opiniones al respecto pero… ¿gracioso? Yo diría ridículo. Así vamos.

A punto de llegar a mi destino, un conductor imprudente, eleva mis niveles de cortisol a cimas indescriptibles. Apurando el semáforo en ámbar, arrasa un paso de cebra y casi se lleva a un peatón por delante. ¿O era el peatón que estaba mirando el móvil? (¡¡Ah!! ¡Maldito chisme enemigo de la circulación!). Y encima llevaba los auriculares puestos escuchando su música favorita y distraído ha cruzado en rojo…

He aquí una muestra de cómo también el peatón elude las señales de tráfico en un divertido video de www.conduccionresponsable.com:

Porque esta es la otra cara, no únicamente los automóviles deben respetar las señales y normas de circulación. Son todos los actores que circulan por la vía pública que han de estar atentos.

Por suerte hoy no me he cruzado con el resto de variedades motoras: coches a velocidades excesivas, bicicletas zigzagueando obstáculos, motos sorteando coches,     coches parados en tercera fila, gente cruzando donde no hay paso de cebra, monopatines a todo pastilla…

Y por fin, llego a mi tan ansiada plaza de aparcamiento. ¿Os lo podéis creer? ¡Bingo! Hay un vehículo estacionado en el vado. Habrá que llamar a la grúa. Otro día más.

¿Llegará algún día la prevención, la responsabilidad y la solidaridad al asfalto? Ahí lo dejo.

Pero no sin antes invitaros a echar una mirada al post de Actitud24 RECOMENDACIONES BÁSICAS DE SEGURIDAD VIAL, en la que aparece una infografía muy clara sobre como evitar accidentes sea cuál sea nuestro espacio en la vía pública.

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Estudié una carrera sanitaria, pero la vida que es caprichosa y extraña, me ha regalado muchas profesiones. Enfermera, profesora en ciclos formativos de hostelería, responsable de la gestión sanitaria en servicios de empresa y como inspectora de seguridad alimentaria y sanidad ambiental en un servicio de salud pública… Y ahora (en MC PREVENCIÓN) estoy en Marketing y Comunicación y escribo ¡Lo que más me gusta! Porque escribo sobre lo que pienso, siento y veo, siempre intentando infundir hábitos saludables. Soy un poco de todo, sin ser de nadie.

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